Filiación divina: un llamado a la unidad

28.07.2024

El fin de semana del 26 al 28 de julio se celebraron las segundas jornadas instrumentales de España. Además de un Servicio Divino en conjunto para las comunidades de Murcia, Torrevieja y Alicante.

El viernes 26 de julio, 11 músicos procedentes de diferentes distritos de España llegaron a Guardamar del Segura para participar de las segundas Jornadas Instrumentales.

Esa misma tarde, se llevó a cabo un taller de flautas, el cual fue impartido de manera magistral por una experta en este instrumento. La flauta dulce, con sus diferentes tipos y voces, fue puesta en valor como instrumento muy importante y que debe estar presente en las orquestas de las comunidades. Un primer contacto con los demás instrumentos fue llevado también a cabo esa misma noche del viernes.

En la primera hora del sábado, con la presencia del Obispo Víctor Alganza, se realizó una mesa redonda, en la que se pudieron exponer las diferentes experiencias, ideas e impulsos, para el desarrollo de la música instrumental en las iglesias del país. Seguidamente, durante toda la jornada, el grupo compuesto por 11 instrumentistas trabajó el repertorio que había sido elegido para las jornadas y de cara al encuentro de las comunidades de Murcia, Torrevieja y Alicante.

Las tres comunidades pudieron participar de un Servicio Divino conjunto. La palabra utilizada para ese día especial fue la siguiente: «Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él» (1 Juan 3:1).  

La palabra de este texto bíblico habla de la filiación divina. En esta filiación divina debe notarse que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo están detrás de nuestras vidas. En este sentido, el Espíritu Santo debe impulsarnos para que se note que pertenecemos al Padre. Qué hermoso es cuando nos pueden decir que tenemos el carácter de nuestro Padre, así podemos mostrar la fe que tenemos por el amor recibido por Dios el Padre, dijo el ministerio.

También hay un llamamiento para que seamos cada día más parecidos a Jesús. El Padre nos dice: «Te di a mi hijo para que veas como soy, y para que veas esa filiación divina». Por ello podemos alcanzar la unidad en la Iglesia. La filiación divina es una llamada a la unidad. ¿Y cómo podemos hacerlo si somos tan diferentes?, preguntó. Cada músico que llegó desde el pasado viernes a Guardamar, vino con sus partituras, cada uno trajo su instrumento. Sin embargo, cuando se juntaron, han trabajado duro, su esfuerzo estaba orientado a como sonarían juntos, en unidad y con humildad. En Gálatas el Apóstol Pablo decía, ahora somos todos uno en Cristo Jesús. Dios nos une en su Iglesia, concluyó el Obispo.

El dirigente de Distrito y su ayudante pudieron colaborar con su prédica desde el altar, poniendo ejemplos donde se unían la palabra de Dios para ese mañana, los instrumentos, los músicos y por supuesto las tres comunidades que participantes.

Despues del Servicio Divino, las tres comunidades se quedaron a escuchar y disfrutar del concierto que los músicos habían preparado durante el fin de semana. Alrededor de 40 minutos de música ejecutada con mucho conocimiento y donde se percibía las horas de ensayo y el amor de cada músico por ofrecer este regalo a los más de 80 asistentes al Servicio Divino.

También al finalizar el concierto y luego de que todos pudieran saludar a cada músico, la mayoría de los asistentes compartieron una comida, donde también se vivieron momentos de comunión.

Finalizada la comida, aún hubo tiempo para que los fieles y algunos ministerios pudieran disfrutar de la piscina del albergue. Esto fue un hermoso regalo, sobre todo para los jóvenes y niños que habían participado del domingo en Guardamar.