El sur del distrito Levante vivió el 11 de agosto un "gran" domingo, con la doble visita del Apóstol Camenzind a las comunidades de Murcia, por la mañana, y de Torrevieja, por la tarde.
Las comunidades estaban expectantes por vivir lo que esperaban como una fiesta. Y así fue. La visita del Apóstol comenzó por la comunidad de Murcia, a las 10 horas, donde 3 menores recibieron el don del Espíritu Santo.
La palabra que utilizó el Apóstol de marco para el Servicio Divino se encuentra en el libro de las revelaciones: «El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús»(Apocalipsis 22:20).
»Estoy contento por poder vivir este Servicio Divino junto a vosotros -dijo el Apóstol- y leyendo esta palabra me alegro mucho más todavía». Explicó a continuación que se trata de una palabra muy conocida, y que si la vivimos, «significa que está más cerca de lo que el Señor nos quiere trasmitir». Cristo no nos pregunta si creemos o no, nos dice que volverá y eso nos alegra. Tenemos esa certeza, aunque no tenemos la fecha, pero amamos a Dios y confiamos en Él, agregó.
A continuación, transmitió con sus palabras una preocupación del Apóstol Mayor: ¿Espero yo cada día la venida de nuestro Señor Jesucristo? ¿Debo estar en la Iglesia 24 horas? No, (esperar a Jesucristo) no tiene nada que ver con esto, sino con tener el deseo de conocer a Jesucristo, de seguir su enseñanza, de recibir el perdón de los pecados. ¡Jesús vendrá pronto!
También fue llamado a servir desde el altar el Anciano de Distrito quien contó una conversación con un creyente. A la pregunta de: "¿Cómo estás?", él respondió: "Esperando al Señor". Ese debe ser nuestro sentir cada día, concluyó el ministerio.
Tras la prédica y la absolución de los pecados, llegó el momento esperado: tres menores recibieron el Santo Sellamiento.
El Apóstol dirigió también unas palabras a los padres: «Veo que se ocupan de vuestros hijos. Son los que preparan y ofrecen los alimentos para vuestros hijos. De la misma manera ocurre con el don del Espíritu Santo que van a recibir sus niños, es indispensable para preparase para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Los niños aun no tienen la capacidad de venir solos al Servicio Divino, no tienen la capacidad de orar, de buscar la cercanía con el Padre, esa es una responsabilidad de los padres, una bonita responsabilidad».
Finalizado el Servicio Divino todos pudieron todos pudieron despedirse del Apóstol y de los ministerios del distrito con mucha alegría y paz en el corazón.
Una fiesta también en Torrevieja
Por la tarde, a partir de las 17 horas, tocaba el turno de los fieles de la comunidad de Torrevieja que esperaban con mucha alegría al Apóstol. Para este Servicio Divino, que predicó con la palabra: «Y también el que lucha como atleta, no es coronado sino lucha legítimamente» (2º Timoteo 2:5).
Luego de escuchar al coro, que se trasladó desde Alicante, el Apóstol agradeció de manera especial por el esfuerzo y las distancias recorridas para poder colaborar con la comunidad de Torrevieja. El Apóstol dijo además estar contento por ver a niñas pequeñas cantando: ¡Es hermoso ver desde los más pequeños hasta los mayores en un coro!
«Con esta palabra sirvió el Apóstol Mayor en un Servicio Divino de hace un par de años y en la sacristía los ministerios me preguntaron si esta palabra era por los Juegos Olímpicos. Esta palabra no se refiere a los juegos sino a la salvación de nuestra alma», explicó el Apóstol. Por la mañana la palabra hablaba de la venida de nuestro Señor Jesucristo, y esto es parte de la salvación de nuestra alma. Algo tenemos que hacer si queremos estar listos y queremos participar. Nadie puede ganarse la salvación, será por gracia, pero algo tendremos que hacer.
Nadie puede decir, ya he recibido el Espíritu Santo, ya estoy listo. Damos gracias por tener este don, pero no es suficiente. Uno puede decir que es el mejor sin serlo, por ello debo esforzarme para superarme cada día sabiendo que soy pecador como todos los demás. También están los que dicen, no tengo ninguna posibilidad, no tengo dones, esto no es así, el Padre me ha dado dones, entonces quiero utilizar esos dones, y así podemos superar esta falsa humildad, agregó desde el altar.
Creer en Jesucristo es creer realmente en todo, que Él estuvo en la Tierra, en su muerte y resurrección, y por supuesto en su retorno. Por esto seguimos adelante y nos preparamos, aunque haya reglas que no comprendamos, indicó el ministerio. «Jesucristo invitó a todos a seguirle, pero no todos aceptaron, incluso algunos que habían aceptado luego se marcharon. Pero Jesucristo dejó la puerta abierta para que todos los que lo deseen puedan ir con Él. Es parte de la regla de la fe los Apóstoles que dejo y envió nuestro Señor Jesucristo», concluyó.