El fin de semana comenzó el sábado 6, con la celebración del Servicio Divino anual para ministerios en el Distrito Levante.
Para ese día, el Obispo Alganza tomó la palabra:«Sino como aquel que os llamó es Santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir». (1 Pedro 1 :15)
El altar fue compartido por el Anciano y el Evangelista de Distrito.
Al día siguiente, el domingo 7, desde temprano se empezó a vivir otra fiesta con su visita a la comunidad. Estaba previsto que ese día una pareja, el Pastor y su esposa, recibieran la bendición de bodas de Plata.
La palabra que inició ese gran día fue: «Venid y Ved». (Juan 1: parte del 39).
Este texto bíblico refiere a los primeros discípulos que, junto a Juan, le preguntaron a Jesús: «¿Dónde moras?». A lo que Jesús respondió «Venid y Ved». Luego de ello, quedaron junto a Jesús. De la misma manera, Jesús nos llama a seguirle y a ver lo que hay junto a él. La decisión de seguirle la debían tomar entonces los discípulos. También hoy somos invitados por Dios a conocer su obra pero es decisión nuestra formar parte de ella.
El Obispo ilustró la cercanía que queremos sentir de Dios con un ejemplo: En uno de sus viajes a Cuba, una de las fieles le mostró con mucha alegría su pasaporte español. Así, tenemos que tener siempre la misma alegría porque tenemos a Dios con nosotros.
En el Servicio Divino se disfrutó del aporte musical del coro, de los niños y de la orquesta, hasta que llegó el momento de la tan esperada bendición de bodas de Plata. El coro entonó para la pareja un hermoso himno A donde vayas, también contigo quiero ir...
El Obispo se dirigió a la pareja con mucho amor y recordando momentos de su vida. Les dio una palabra de apoyo para el futuro: «Jesús les hablo diciendo: ¡Tened ánimo, soy yo, no temáis.» (Mateo 14:27)
El acto finalizó con la entrega de un ramo de flores de parte de sus dos hijos.
Después del Servicio Divino la comunidad compartió un desayuno en el cual todos aportaron algo a esta fiesta.