El Servicio Divino fue llevado a cabo por el Anciano de Distrito, quien guió la palabra con base en el texto bíblico marcado para ese día, en Salmos 100: «Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones»(Salmos 100:4-5).
El Anciano de Distrito destacó la importancia de alabar a Dios. Lo hacemos de manera individual o conjunta al cantar juntos, al orar juntos, al decir: «Amén» al terminar la oración o la prédica, y al cantar el triple «Amén» cuando finaliza el Servicio Divino.
El ministerio recalcó además que la fidelidad de Dios es para siempre, para todas las generaciones.
Durante el Servicio Divino, fue llamado al altar un Pastor de comunidad y un Diácono. Este último hizo una emotiva mención a los momentos vividos y al trabajo realizado con los jóvenes en la Jornada de Juventud en Madrid.
Un momento de profundo compromiso
Casi al finalizar el Servicio Divino, se llevó a cabo el acto de nombramiento de tres nuevos maestros para la enseñanza. Dos de ellos asumieron su servicio en la Escuela Dominical y, el tercero, en la enseñanza de Confirmación. Fue un momento de gran solemnidad y alegría, donde se pudo sentir el compromiso de estos fieles con los niños y con el futuro de la fe.
Para enmarcar este acto, el coro de la comunidad regaló una preciosa pieza musical.
Al terminar el Servicio Divino, los niños y los maestros se fueron a compartir una comida en el campo donde pudieron jugar y estrechar lazos.