A las 12 horas dio comienzo el Servicio Divino para los jóvenes de la comunidad de Alicante. El Anciano de Distrito sirvió con la palabra: «Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús» (Mateo 14:29).
El mensaje que se colocó en el centro de la prédica fue que Jesús nos extiende la mano y nos llama. La juventud solo debe acercarse a Jesús con confianza. Animarse a la fe es lo que le dará a cada joven fuerzas para todos los momentos de sus vidas. El Anciano de Distrito transmitió a los jóvenes que los distintos momentos de la vida, como pueden ser los estudios, el trabajo, la pareja, pueden ser el comienzo de un hermoso camino. Y ahí es donde se pone en el centro la importancia de hagan lo que hagan, lo hagan con Cristo.
Los ministerios que colaboraron, siguieron los impulsos de la prédica del Servicio Divino. Algunos de los mensajes fueron: Si creen en Jesucristo, tendrán una juventud y vida plena. Deben mirar hacia arriba con fe, de ahí viene la ayuda. Pedro, mientras miraba a Jesús, pudo caminar por las aguas, pero luego bajo la mirada y dudó, ahí es donde comenzó a hundirse. Aunque los jóvenes tengan altibajos en la fe, fueron llamados a ser valientes y buscar a Cristo en todas las circunstancias por difíciles que fueran.
De esa manera, podrán tener experiencias de fe y podrán pasar del temor a la valentía. Cuando sentimos miedo o pasamos dificultades es donde debemos alzar la mirada para buscar y encontrar el amor de Dios. Así podremos ver y sentir la mano extendida de Jesucristo.
Luego del Servicio Divino, se compartió un video del Apóstol de Distrito sobre la asistencia espiritual, y se colocó en el corazón de la juventud del distrito la importancia de asistirnos con amor fraternal en nuestras comunidades, buscando la comunión con todos los ministerios, y entre los fieles.
También hubo tiempo para que los alrededor de 20 jóvenes que asistieron al encuentro pudieran compartir una comida, aprovechando para hablar entre ellos y conocerse aún más. Se pudo sentir la buena sintonía, el amor y la paz en ese círculo maravilloso.
Luego del encuentro, visitaron además a una fiel de la tercera edad, un gran pilar en la comunidad de Alicante. Todos los jóvenes, junto a los ministerios, le dieron una gran sorpresa y alegría. La juventud escuchó de ella vivencias de fe. Como broche de oro, los jóvenes le cantaron un hermoso himno: Señor Jesús, cuan bella, quedando visiblemente emocionada por la hermosa sorpresa.
Así se daba fin a un encuentro de juventud maravilloso en la ciudad de Alicante, donde se vivieron grandes momentos que quedaran grabados en los corazones de cada uno de los participantes.